miércoles, junio 11, 2008

Algo de color...rojo

Después de más de un año en marcha, hoy me he dado cuenta de que algo había que hacer con este blog para que no me resultara tan "siempre-lo-mismo". Lo miraba a ratos, entre café y café, y no podía evitar que me resultara un poco aburrido. Así que, a media mañana, por fin, he decidido ponerle un poco más de rojo por aquí y por allá–de eso que no falte-, recolocar las cosas de otra manera, renovar las ganas de seguir y, a ser posible, mejorar con lo aprendido hasta el momento -total nada...
No es una nueva etapa, el cambio no da para tanto; pero sí un nuevo aspecto y un chute de ánimo para dedicar más tiempo e ilusión a este medio que, en realidad, me ha dado más placer de lo que esperaba. Gracias a este espacio he estado en contacto con mucha gente interesante con cosas que decir.
Eso, y que hoy me aburría mucho en la oficina y no tenía ganas de trabajar, claro.

6 comentarios:

ovario dijo...

las formas no lo son todo claro, pero te ha quedao apañao jejeje. Es lo que tiene verse un día abatido por el aburriemiento en el curro....que una lo toquetea todo...
Un saludo.

y qué más da... dijo...

Se agradece el comentario. Esto del HTML sigue siendo un misterio para mí, no porque sea difícil, sino porque me da pereza profundizar en ello. En el aspecto visual, ya sólo me resta ir un día al zoo, sacarle una foto a un mono y colgarla aquí.

Un saludo

Raúl dijo...

Sobrio, pero no tanto; que la sobriedad, como la elegancia, no es cuestión de ensalzarlas hasta el extremo.
Un saludo.

y qué más da... dijo...

Raúl. Desde luego, la intención es que sea agradable a la vista, para que permita leer los textos sin estridencias añadidas...
Un saludo,

Anónimo dijo...

Hola, David, encantado de visitar tu blog.

Bueno, es así de triste, pero yo comencé con el mío porque me aburría en la oficina. Además fue por pura casualidad, una tarde de hace más de un año: es curioso cómo comienzan las cosas importantes.

Después de todo este tiempo, ha sido una experiencia gratificante, que me ha ayudado a aprender y a enlazar con gente con intereses (literarios)comunes.

Un saludo y hasta pronto!

PD: Cuantos relatos escritos en las soporíferas horas de oficina...

y qué más da... dijo...

Hola Carlos. Gracias por visitar el blog.
No consigo recordar ni un sólo relato de los últimos años que no haya escrito, al menos en alguna de sus partes, en esas horas de oficina en que la escritura es la única puerta abierta a un mundo soportable, lo único que me mantiene cuerdo, todo lo cuerdo que se puede estar, dadas las circunstancias, claro.
A veces pienso que si nos quitaran esta carga que es el trabajo alienante, si tuviéramos todas las horas de nuestra existencia para nosotros mismos, con ello nos quitarían también un millón de razones por las que escribir. Me temo que el desasosiego que genera esta castración también crea, a su vez, una atmósfera propicia a la escritura y una necesidad perentoria de sumergirse en las brechas que se abren en la realidad cotidiana. Si no sintiera la Falta, si me sintiera pleno, entonces no necesitaría escribir, creo.
Así pues, y mientras que de esta esclavitud saquemos reflexiones y textos con esas preguntas que han de quedar sin respuesta, y que constituyen ellas misma el hábitat de la literatura, te deseo fructíferas horas de creación literaria en la oficina.
Un saludo,
David

Frase de hoy

"Las palabras que prefiere el hombre corriente son las que permiten hablar sin tener que pensar". Dashiell Hammett.