viernes, febrero 15, 2008

Escritoras en la biblioteca: Belén Copegui

El Foro Complutense viene celebrando desde el 10 de enero, y hasta el 10 de marzo, el ciclo "Escritoras en la biblioteca".

Lo verdaderamente interesante de este ciclo será la participación de la imprescindible Belén Copegui, el próximo 28 de febrero, a las 19:00h:

BELÉN GOPEGUI » Un pistoletazo en medio de un concierto

El lugar de celebración será la Biblioteca Histórica "Marqués de Valdecilla", C/ Noviciado 3.

viernes, febrero 08, 2008

Humor sucio

Quizá podríamos acuñar el término de humor sucio para tiras de este calibre, geniales y desoladoras...
























viernes, febrero 01, 2008

Homo Videns


La imagen, los multimedia, la televisión...


El nivel de dependencia que el sujeto de las sociedades "modernas" ha adquirido ya con respecto a estos formatos en la construcción y desarrollo del aparato cognoscitivo, de unos elementos fundamentales en la comunicación de masas, no sólo ha permitido la aceptación sin reservas, por parte del sujeto, de éstos como medios transmisores y modeladores casi exclusivos de toda información y conocimiento (principalmente bajo el criterio del pensamiento único, para mayor desgracia), sino que ha acabado por transformar incluso la demanda.
Hoy día es incluso el propio sujeto quien exige recibir el conocimiento en un formato audiovisual y, a ser posible, "interactivo" (entendido de la forma más limitativa posible, pues ni implica intercambio ni crítica). No es mi intención ser agorero ni apocalíptico, pero sí poner mi granito de arena en la llamada de atención sobre los efectos perniciosos de esta dependencia.
En 1997 denunciaba Sartori, prestigioso investigador en el campo de la Ciencia Política, en su ensayo “Homo Videns. La Sociedad Teledirigida”, que la televisión, por ejemplo, se había convertido en “paideia”, en elemento socializador, creador de un nuevo ser humano, el “homo videns”, producto de la imagen (mientras que el homo sapiens puede considerarse producto de la cultura escrita), incapaz de manejar y articular ideas claras, incapaz de una reflexión propia.
¿Una imagen vale más que mil palabras?
Siempre me ha parecido una afirmación un tanto arriesgada. Probablemente aprehendamos la imagen de una forma más directa, tocando ésta muchos hilos del subconsciente, sin encontrar el obstáculo del encadenamiento de significantes que padece el lenguaje para aproximarse a un significado. Es decir, desde este punto de vista sí, lo más seguro es que una imagen transmita mucha más información, muchos más mensajes paralelos y subyacentes a nuestro cerebro que un millar de significantes. Y puede que sea éste precisamente uno de los problemas mayores.
Habría que tener en cuenta la calidad cultural de la imagen, es decir, la calidad del mensaje: qué se transmite y cómo se transmite. Recuerdo que decía Ángel Zapata, en un libro excelente sobre el arte de escribir relatos, “La practica del relato. Manual de estilo literario para narradores” (altamente recomendable), que uno de los secretos por los cueles la publicidad televisiva tenía ese efecto hipnotizador sobre nosotros era, en muchos casos, por la sucesión de imágenes cautivadoras, en un especio muy corto de tiempo, que obligaba al espectador a mantener la atención sobre la pantalla del televisor. La sucesión abrumadora de imágenes no deja lugar a la reflexión, no otorga el tiempo necesario para procesar intelectualmente el significado de esas imágenes.
La sobreabundancia de mensajes auditivos acompañados de imágenes estimulantes parecen anular la capacidad de análisis crítico por parte del receptor. En definitiva, se suma la escasa (o nula) calidad ética y cultural de los mensajes emitidos (comerciales en una gran proporción) con las características de un medio de difusión que no facilita la interposición de un criterio propio (cuando aún existe...), a la hora de interpretar el mensaje, por parte del receptor.
Por supuesto, existen muchos otros factores socializadores y formadores del pensamiento general además de los mensionados. Por otro lado, salvo los espacios publicitarios, la agresividad de las formas no es tan marcada como lo que he descrito someramente. Sin embargo, el impacto de estos medios sobre la forma en que el sujeto, el presunto homo videns, se acerca (más bien deja que se acerque a él) al conocimiento parece poco discutible. La comodidad prima sobre el interés intelectual y los filtros con los que un teleespectador descodifica un mensaje, lo analiza y lo interpreta son de una pobreza decepcionante.
¿Se ha luchado contra el analfabetismo para conseguir imbéciles que sepan leer y escribir a dictado del “gran hermano”?
Quiero pensar que los casos extremos no son mayoría aún. Sin embargo, tampoco bajemos la guardia, pues existe la posibilidad de que transitemos por esos derroteros. No en vano, nadie en las sociedades modernas, escapa de la influencia de las nuevas tecnologías multimedia y la televisión en la configuración de nuevos hábitos. La clave, el antídoto, quizá se encuentre en el equilibrio entre cultura audiovisual (que existe, claro) y la cultura escrita: grandes dosis de ésta con el apoyo prudente de aquélla. Si invertimos las proporciones, lo que se lea estará excesivamente condicionado por los gustos interesados que resulta fácil transmitir dentro de la cultura audiovisual.

¿A qué viene todo esto? Quizá la relación sea extremadamente subjetiva; pero hace tiempo que observo una respuesta rápida por parte de quienes tienen intereses comerciales, también en Internet, a las crecientes demandas de lo audiovisual que lanzan (a veces inconscientemente) los potenciales consumidores de cultura. Por ejemplo, hay quienes estudian el comportamiento de los adeptos a “YouTube” para encontrar nuevas formas de acercamiento comercial de los productos culturales a los, como he dicho, potenciales consumidores. Hay muchos otros caminos, claro está. Así, si se descubre que mostrar la “imagen” de un autor ayuda a vender libros, se crean portales específicos, campañas de marketing, etc., para que las editoriales muestren su producto con el envoltorio del propio autor promocionando su obra (me abstengo de proporcionar datos concretos). No digo que esté todo mal, e incluso resultaría interesante cuando se pudiera tratar de entrevista al autor acerca del mensaje de su obra, su visión particular, etc. Pero me temo que por lo genarl haya más interés en vender que en culturizar.
Como he advertido, quizá la relación sea extremadamente subjetiva, lo sé. No toda maniobra a favor de una venta es ilegítima; pero en una sociedad basada en la economía del libre mercado, en la competitividad, poca inocencia cabe esperar cuando hay dinero de por medio, cuando se mezclan negocio y cultura.

jueves, enero 31, 2008

Premio Libertador al Pensamiento Crítico Edición 2007‏

Dejo aquí las bases para participar en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico Edición 2007, y os animo a participar y difundir este certamen.


Para más información, podéis consultar:



República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Cultura


Premio Libertador al Pensamiento Crítico
Edición 2007






El Ministerio del Poder Popular para la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela hace pública la presente convocatoria, con carácter internacional, para el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, el cual se regirá por las siguientes bases:



Primera
Se entiende por obra de pensamiento crítico, a efectos de la presente convocatoria, a toda aquella obra escrita que, de una u otra manera, desde una posición comprometida con la defensa de la humanidad y desde la perspectiva de que otro mundo mejor es posible, analice críticamente la realidad del mundo contemporáneo, en forma global o sectorial, en cualquiera de los campos de la actividad social. Así, la guerra, la economía, la política, la democracia, la relación con la naturaleza, los derechos humanos, los derechos de los pueblos, la integración de los países, el racismo, el imperialismo, son temas, entre otros, que pueden ser objeto de ese ejercicio de pensamiento crítico.



Segunda
El premio será concedido anualmente al autor del mejor libro editado en castellano durante el año anterior al de la convocatoria. La convocatoria admite libros originalmente escritos o publicados en otros idiomas, siempre y cuando la edición original no anteceda en más de tres años al de su publicación en castellano.



Tercera
El premio consistirá en una pequeña pieza escultórica representativa, diseñada al efecto, el certificado o diploma correspondiente y la cantidad de ciento cincuenta mil dólares (US$ 150.000), libres de impuestos.



Cuarta
La presente convocatoria 2007, se refiere a libros editados durante el primero de enero de 2007 y el 31 de diciembre del año 2007.



Quinta
Los libros deben ser presentados directamente por sus autores, quienes podrán concurrir a este certamen, no importa el lugar del mundo donde residan.



Sexta
Las obras deberán ser enviadas en número de siete (7) ejemplares al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Dirección General de Relaciones Internacionales, Foro Libertador, Edificio Archivo General de la Nación, Planta Baja, Final Avenida Panteón, Caracas, Venezuela, indicando claramente el objetivo de participar en el Premio Libertador al Pensamiento Crítico. En sobre aparte se incluirán los datos personales del autor: nombre y apellido, dirección, teléfono de contacto, correo electrónico y nota bibliográfica.



Séptima
El plazo para la admisión de obras participantes vence el 31 de marzo de 2008. Se admitirán las obras que hayan sido enviadas por correo y tengan matasellos de origen de esta fecha o anterior. La lista de participantes será hecha pública en la página Web del Ministerio de la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela.



Octava
El jurado estará constituido por cinco miembros entre los cuales no debe haber más de dos venezolanos. La composición del jurado para la convocatoria 2007 será publicada en la página Web del Ministerio de la Cultura un mes antes del vencimiento del plazo de entrega. El jurado deberá acompañar su veredicto con un juicio razonado sobre la calidad e importancia de la obra premiada.



Novena
El premio será otorgado por mayoría de votos y no podrá ser dividido ni declarado desierto. El jurado podrá destacar con menciones, hasta cinco de las obras participantes. Se deja establecido específicamente para todas las convocatorias que el haber obtenido con anterioridad el Premio libertador al Pensamiento Crítico, no le impide a un autor volver a participar.



Décima
El Premio será entregado al ganador en un acto público en la ciudad de Caracas el 24 de julio de 2008, fecha del natalicio del Libertador Simón Bolívar.



Undécima
El autor de la obra galardonada con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, otorgará automáticamente permiso al Ministerio del Poder Popular para la Cultura para publicar la obra en Venezuela tantas veces como sea necesario, declinando los correspondientes derechos de autor en el caso de las ediciones, o partes de ediciones destinadas a ser distribuidas gratuitamente. Asimismo, el autor será responsable de realizar las gestiones pertinentes ante la editorial que haya publicado previamente su obra, para que igualmente ésta ceda sus derechos en caso de distribución gratuita.



Duodécima
La participación en esta convocatoria implica la aceptación, sin reservas, de las presentes bases. Lo no previsto en ellas será resuelto por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela.



Francisco Sesto Novás
Ministro del Poder Popular para la Cultura

miércoles, enero 30, 2008

En defensa de la soberanía contra el monstruo imperialista

Así es el monumento de la recién inaugurada Plaza Niemeyer, en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) de La Habana. La obra, del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, fue un regalo a Fidel en sus 80 cumpleaños.
A mí, personalmente, se me ponen los pelos de punta sólo de ver la foto de esta obra .

martes, enero 29, 2008

Internacionalicemos

Un buen amigo (gracias, querido Luis) me ha enviado este texto hoy. No lo había visto hasta entonces, aunque parece que lleva unos días en circulación. Es realmente buena la reflexión y yo, desde luego, me decanto por la internacionalización del mundo...


DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE. MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.


Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. El Estadounidense (no he conseguido saber su identidad, si era estudiante, periodista, etc.) introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño. Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

"Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.

Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia.

Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!".


OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.

En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.

martes, enero 22, 2008

Caja Madrid logra un beneficio récord de 2.861 millones en 2007, un 177% más

Una de esas noticias que anima a los bichos inversores y que, en cambio, produce una gran desazón a quien le preocupe aún el rumbo que mantiene la humanidad. Las sociedades occidentales se vanaglorian ante su propia decrepitud, los codiciosos se relamen, los estúpidos se sienten afortunados por el reflejo de las riquezas ajenas, quienes luchan han de hacerlo con mucho sacrificio y poca esperanza, y los restantes ni siquiera ven que pase nada.

"A mitad del camino de la vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado.
¡Cuán dura cosa es decir cuál era
esta salvaje selva, áspera y fuerte
que me vuelve el temor al pensamiento!
Es tan amarga casi cual la muerte;
(...)
Yo no sé repetir cómo entré en ella
pues tan dormido me hallaba en el punto
que abandoné la senda verdadera."

miércoles, enero 16, 2008

Tocada de Pelotas

Hay quien hereda la sonrisa de su madre, la altivez de su bisabuelo o los problemas gastrointestinales de la rama paterna de la familia. Unos nacen con hambre, otros con un panecillo bajo el brazo y algunos, alevines de explotador quizá, con los papeles de propiedad de la panificadora entera. Yo, entre otras peculiaridades físicas y de carácter (de lo material nada de nada, ni falta que hacía), he heredado la prudencia vergonzante de mi padre, la altura incómoda de mi tío abuelo Salvador (quien, de grande que era, nunca pudo calzarse unos zapatos, ni botas de goma, y se tuvo que conformar con alpargatas de esparto que se hacía a la medida, algo que le costó la vida al pisar un cable de alta tensión en los astilleros de Cádiz; pero esa es otra historia) y una indiferencia pasmosa, que yo he elevado al rango de desprecio, por lo que llaman “los deportes”, o sea, la afición a los espectáculos y otros eventos relacionados con la actividad deportiva. Lo reconozco, nunca he visto un Madrid-Barça, ni un Barça-Madrid (tanto monta...). A lo mejor es por eso, y por lo poco competitivo que he sido siempre, que no entiendo la necesidad de calzarle una letrilla espantosa al “Chundi-Chundi” de marras para que los deportistas se desgañiten sintiéndose representantes de la patria.
No estoy del todo seguro de si es por cuestión de herencia también, pero a mí el único himno que me ha gustado en mi vida ha sido el de Riego, y es que en mi familia siempre ha habido algún que otro de izquierdas, y a mi me ha tocado ser el de esta generación.
¿Una letra para el himno? Otra tocada de “pelotas”. Si la Marcha Real no tiene letra, no es sino por cuestiones políticas. En un territorio de enfrentamientos políticos (y algo más...) a causa de los nacionalismos centralistas o periféricos, de la legitimidad monárquica, de la herencia candente de una guerra civil y cuarenta años de dictadura patriótica (herencia difícilmente superable gracias al mantenimiento y la proliferación de los símbolos diferenciadores como la bandera de los vencedores, por poner un único ejemplo), pretender llevar a las Cortes, a través de la vía de la iniciativa popular, un texto patriótico que “no ofenda a nadie” me parece una idea cuanto menos estúpida y, desde luego, nada inocente o ingenua. En este país la única pieza que aún consigue unirnos a todos en un abrazo fraternal es “Paquito el Chocolatero”, que, por si alguno no se ha dado cuenta, no tiene letra, salvo el ¡eh!, ¡eh! que le añaden los más exaltados.
Hay muchos aspectos de esta idea estúpida que me han asombrado; pero podría resaltar el hecho de que sean el COE y la SGAE quienes porten las velas de este entierro. No me extraña que la primera tentativa haya acabado en fiasco, que se haya puesto el grito en el cielo, y que a día de hoy el COE haya decidido dar marcha atrás con semejante despropósito.
Como consejo, si algún futbolista analfabeto quiere canturrear al son de la música antes de los partidos de la selección, que improvise, que se deje llevar por esa herencia satírica que sí compartimos todos en estos lares, que mente a la suegra o al jefe, y que deje al cesar lo que es del cesar.

miércoles, enero 09, 2008

Propósitos tardíos

Ayer, a las tres de la tarde, Patrick, el profesor de inglés de origen sueco que nos han contratado en la empresa para desarrollar nuestras habilidades comunicativas en el idioma universal, nos preguntaba al grupo advanced acerca de nuestros propósitos para el nuevo año. “¿Coño, los propósitos?”, pensé yo, “se me habían olvidado otra vez”. Y es que tengo la sana o malsana costumbre de olvidarme de aquello que se espera de mí en los momentos oportunos y las fechas señaladas, tiendo a no atender a los reclamos del tipo “Año nuevo, vida...”, etc.
Pero por no alimentar ante el pequeño Patrick (quien mide algo así como un metro sesenta) esta fama de rarito que me he forjado al ser politólogo y amante de la literatura en un mundo de ingenieros y prohombres de la era “Business”, me inventé sobre la marcha el propósito de aprender a cocinar la tortilla de patata batiendo los huevos con la mano izquierda, en lugar de decirle al sueco lo que pensaba sobre la inmadurez psicológica de quienes necesitan un buen propósito para estimular su triste existencia.
Pobre Patrick, creo que no sabe muy bien qué hacer conmigo...
Pero eso fue ayer, y para hoy ya he tenido tiempo suficiente de pensar en el motivo de los propósitos del nuevo año, en ese camino siniestro que se ha de recorrer hacia la felicidad imposible de alcanzar, que señalaba Freud. Un camino que está sembrado de hitos que obligan al esfuerzo y la superación personal... aun en contra de uno mismo.
¿Y la alternativa, si no, cuál es? Caer al foso de los cocodrilos que rodea este castillo del confort y de las vivencias Zen, moderadas y razonables, que se aspira conquistar como sociedad. Pues a lo mejor resulta que el foso de los cocodrilos tiene más encanto, más vida, quizá al menos proporcione cierto placer.
¿Por qué no mandar este año a tomar por saco al “superyó”?
Lo siento por Patrcik, pero mi primer propósito, entonces, será abandonar las clases de Ingles, ¡a la mierda!; no pienso estudiarme ese manual de XHTML y CSS que le pedí a mi jefe, que costó una pasta, y que me recuerda tánto a lo jodido que resulta trabajar en algo que no me gusta; volveré a fumar; nada de deporte; voy a descargarme un puñado de novelas con derechos de autor desde Internet; y pienso escribir casi a diario, hasta hartarme, a pesar de todo...

viernes, diciembre 28, 2007

Se hizo mierda...

Verán, a mí la primera vez que me cruzó la cara un “cura” fue por culpa de mi creatividad artística en pura fase escatológica, cuando la palabra mierda (nada de “caca” ni ñoñerías por el estilo, sólo mierda) era algo así como una consigna revolucionaria de un contenido poético inigualable. A los seis o siete años, creo (no recuerdo con precisión), en lugar de meter goles, cambiar cromos o correr por el patio del colegio, en los “recreos” (carajo de eufemismo), a veces inventaba o adaptaba canciones conocidas para que contuvieran la palabra mierda. Y las entonaba: “Valencia, como mierda con paciencia y ya verás que buena está...” Las tuve mejores, que duda cabe; pero fue ésta la premiada con el bofetón del director, del Hermano Vicente Ugarte (cerdo, hijo de puta, cabrón). Imagino que también a este tipo gris y dañino debió resultarle revolucionario el uso de la mierda contra las canciones populares, pues, como digo, me quebró el entusiasmo infantil con un tortazo de adulto.
Recuerdo el frío de ese día de finales de noviembre o principios de diciembre del año 1979 ó 1980, qué sé yo.
Tras este incidente, el miedo fundado a la represión violenta eliminó en mí la falsa creencia de que uno podía expresar su propia naturaleza y su deseo sin cortapisas. Si bien antes o después (así es la vida según el tópico) tenía que encontrame con el revés de la realidad misma, tuvo el gusto de anticipármelo el Hermano Vicente Ugarte. Y gracias a eso hoy me acuerdo de él y, en mi ignorancia, le he deseado lo peor.
Sin ser plenamente consciente de mi estrategia defensiva, por aquel entonces y hasta bien entradito en la adolescencia, con su nueva fase de rebeldía intrínseca, puse en práctica el arma de la resistencia pasiva como forma de protesta. Ostracismo, reclusión, me cerré al mundo como una almeja. No hubo más mierda para el público insensible. Fueron años agridulces, años de evasión y descontento, de poesías melancólicas y dibujos oníricos a los márgenes de los libros de matemáticas, religión o ciencias naturales. Años de mierda.
Como política general de ese centro religioso “educativo”, al niño sin voluntad para el estudio se le consideraba inferior e indigno del estímulo y la atención de sus profesores. En una palabra, tonto. Porque, de acuerdo con una interpretación simplísima de la psicología infantil que se estilaba entre el profesorado y la dirección del centro, al niño inteligente le agradaba y le atraía el estudio metódico de las ciencias, la resolución de los problemas de la dichosa locomotora y sus vagones que iban a no sé dónde con no sé cuántos viajeros que subían y/o bajaban, y la cartilla de notas repleta de notables, sobresalientes o “progresa adecuadamente”, según la época. Para esos hombres religiosos de mierda, la ecuación era bien simple, y su resultado la resignación a tener en sus clases a un niño inadaptado que sólo despertaba de su ensimismamiento ante la propuesta de hacer redacciones o aprenderse de memoria, y en tiempo récord, la Canción del Pirata o el Soneto de repente.
Desde el unificador punto de vista académico fui un niño, si no tonto, al menos sí insuficiente. Suspendí todo aquello que pudiera ser calificable. Esto no me libró de la violencia profesor-alumno, porque, si bien desahuciado como estudiante, algunas veces pensaron que una buena torta, un tirón de patillas (especialidad del profesor D. Jesús María Vicente, aún en activo), un capón con sello de oro (especialidad de “El puche”, de paradero desconocido), un golpe en la cabeza con una flauta dulce (que para mí fue más bien amarga por culpa de “El chino”, otro profesor sin localizar), un impacto directo en la cara con el manojo de llaves (también de “El puche”), etc., etc., podían hacerme despertar un residuo de voluntad de integración y aprendizaje. Por supuesto, de nada sirvió que los test psicológicos tan de moda entonces mostraran en mí un deseo vehemente de ser admitido socialmente y una capacidad destacable para analizar la realidad de mi entorno social y familiar. Era curiosa la paradoja de realizar cada año un test psicológico para no hacer nada con los resultados de los niños “difíciles”.
Pero toda esta historia triste tuvo su final aceptable. Como anticipé una cuantas líneas más arriba, la rebeldía del adolescente me sacó de allá a la fuerza. Así, el último año de Enseñanza General Básica lo hice en un colegio laico, y acabé BUP y COU con una media notable. Curioso que resulta eso de la motivación, me licencié en Ciencias Políticas por puro placer de estudiar y saber, y hoy la literatura, el estudio del ser, de la política, la sociología, la antropología, etc. forman parte del goce en mi vida. Por otro lado, fui capaz de sobreponerme a mi cerrazón con todo aquello que no fueran letras puras y me gano ahora el sustento con proyectos informáticos orientados a los recursos humanos (muy a mi pesar).
Desde aquel lejano uso infantil de la palabra mierda que tanto mal me hizo, no había vuelto a acordarme de ella como recurso poético y revolucionario, hasta hace tan sólo unos días, al ver el nombre de ese colegio de mi infancia en los diarios. El derrumbe parcial del edificio, sin víctimas, el día de Navidad, me ha abierto la cajita de la memoria en la que tenía guardado tanto rencor. La verdad, me hubiera gustado conocer peor suerte para el Hermano Vicente, esperaba que hubiera muerto allí aplastado o algo así; pero, después de buscar su paradero en Internet descubro que murió por la gula hace justo un año “Tenía sobrepeso y problemas con el corazón y la circulación sanguínea, particularmente en las piernas. Hizo muchos esfuerzos por intentar dominar sus hábitos pero no lo consiguió”, dice de él el Hermano Guillermo Maylín en una semblanza publicada tras su muerte. En dicha semblanza, otro antiguo alumno con distinta suerte en sus andanzas de escolar opina de él:
“Supongo que somos muchos los antiguos alumnos a los que siempre nos transmitió su cariño y nos hizo sentir lo especiales que éramos para él. Pues bien, yo soy uno de ellos, y me emociono al recordar cómo he disfrutado cada vez que nos hemos cruzado en el pasillo en los años posteriores a abandonar el colegio. Siempre se ha interesado por mí, y hemos charlado un poco, sintiendo que realmente se alegraba de verme, de encontrarme en el colegio. Mi infancia no sería lo mismo sin el “dire”, así le llamábamos; él me enseñó a respetar la autoridad, la de verdad, la autoridad moral; a admirarle, y a aprender que en la admiración a mis mayores estaba el camino para mi crecimiento. Me enseñó que el cariño se transmite con el esfuerzo en cada detalle, me enseñó a caminar sin descanso hasta dar la última gota que hay dentro de mí. Si algo entiendo de esta cultura de la entrega y del esfuerzo, tan corazonista, fue por mi director de EGB, fue por mi profesor de Matemáticas, por este maestro que años después me seguía recibiendo con cariño, en su casa, desde el corazón”.
Bueno, no me importa que el Hermano Vicente Ugarte no muriera aplastado por el derrumbe. Siempre me alegrará saber que, al menos, parte del colegio se hizo mierda, pura mierda...

jueves, diciembre 27, 2007

Carta abierta de Danielle Mitterrand a los dirigentes europeos‏


Danielle Mitterrand / La Jornada, 23 de diciembre de 2007


Carta abierta a los dirigentes europeos


Tal como Europa lo ha aprendido y cruelmente pagado, la democracia necesita ser vivida sin cesar, reinventada, defendida tanto en el interior de nuestros países democráticos como en el resto del mundo. Ninguna democracia es una isla. Las democracias se deben asistencia mutua. Hoy hago, por eso, un llamado a nuestros dirigentes y a nuestros grandes órganos de prensa: sí, lo afirmo, la joven democracia boliviana corre un peligro mortal. En 2005, un presidente y su gobierno son ampliamente elegidos por más de 60 por ciento de los electores, a pesar de que una gran parte de sus electores potenciales, indígenas, no están inscritos en las listas electorales, puesto que ni siquiera poseen estado civil. Las grandes orientaciones políticas de este gobierno fueron masivamente aprobadas por referéndum antes incluso de esta elección, y, en especial, la nacionalización de las riquezas naturales en vistas de una mejor redistribución, así como la convocatoria a una Asamblea Constituyente. ¿Por qué es indispensable una nueva Consitución? Por la razón muy simple de que la antigua data de 1967, cuando, en América Latina, las poblaciones indígenas (representaban en Bolivia 75 por ciento de la población) se hallaban totalmente excluidas de cualquier ciudadanía. Los trabajos de la Asamblea Constituyente boliviana han sido, desde sus orígenes, constantemente trabados por las maniobras y el boicot de las antiguas oligarquías, las cuales no soportan perder sus privilegios económicos y políticos. La oposición minoritaria extrema el cinismo hasta disfrazar su rechazo a la sanción de las urnas bajo la máscara de la defensa de la democracia. Reacciona con el boicot, las agresiones en la calle, la intimidación de los responsables electos, en la estricta continuidad de las matanzas perpetradas a civiles desarmados por el ex presidente Sánchez de Lozada en 2003, quien, por otro lado, sigue perseguido por sus crímenes y refugiado en Estados Unidos. En favor de un caos cuidadosamente instrumentado, renacen las amenazas separatistas de las regiones más ricas, que rechazan el juego democrático y no quieren “pagar por las regiones más pobres”. Grupos activistas neofascistas y bandas paramilitares, subvencionadas por la gran burguesía boliviana y ciertos intereses extranjeros, instalan un clima de miedo en las comunidades indígenas. Recordemos en qué terminaron Colombia y Guatemala, recordemos sobre todo la democracia chilena, asesinada el 11 de septiembre de 1973 después de un proceso idéntico de desestabilización. Se puede matar una democracia también por medio de la desinformación. No, Evo Morales no es un dictador. No, no es la cabeza de un cártel de traficantes de cocaína. Estas imágenes caricaturescas se hacen circular en nuestros países sin la menor objetividad, como si la intrusión de un presidente indígena y la potencia creciente de ciudadanos electores indígenas fuesen insoportables, no sólo a las oligarquías latinoamericanas sino también a la prensa bienpensante occidental. Como para desmentir aún más la mentira organizada, Evo Morales hace un llamado al diálogo, rehúsa hacer uso del ejército y pone incluso su mandato en la balanza. Solemnemente llamo a los defensores de la democracia, a nuestros dirigentes, a nuestros intelectuales, a nuestros medios de comunicación. ¿Vamos a esperar que Evo Morales conozca la suerte de Salvador Allende para llorar sobre la suerte de la democracia boliviana? La democracia tiene valor para todos o para nadie. Si la amamos en nuestra patria, debemos defenderla por todos los lugares donde esté amenazada. No nos toca, como algunos lo pretenden con arrogancia, ir a instalarla en otras naciones mediante la fuerza de las armas; en cambio, nos toca protegerla en nuestro país con toda la fuerza de nuestra convicción y estar al lado de aquéllos que la han instalado en su nación.


Danielle Mitterrand.

Tomado de La Jornada, México, 23 de diciembre, 2007.



miércoles, diciembre 19, 2007

Lo digo y lo repito

La redundancia no es un defecto, todo lo contrario; pero siempre y cuando aquello que se repita sea, por demás, lo importante. Para mí repetirme resulta esencial, a qué negarlo, para diferenciar en lo que digo aquello que es básico de lo casual y quizá prescindible. Por eso vuelvo de cuando en cuando (ya se ha visto aquí) a hacer alusión a Beltor Brecht (gracias, amigo Luis, por descubrírmelo hace algún tiempo) y su famosa cita:

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.

Pocas cosas merecen ser repetidas tantas veces como todo aquello que alcanza el grado de genialidad, en cuanto que ideas cercanas a esa "Verdad" del ser que perseguimos los seres humanos.
Ayer, al condecorar al poeta uruguayo Mario Benedetti con la orden Francisco de Miranda, y al elogiar el carácter de luchadores de “toda la vida” de Oscar Niemeyer y Fidel Castro, Hugo Chávez echó mano también de esta sabiduría brechtiana de “los imprescindibles”. Chávez dijo en Montevideo, por ejemplo: “Benedetti es uno de los indispensables. Nosotros sigamos su ejemplo, luchemos toda la vida"; y añadió que "hace dos días le mandé una carta a otro de esos indispensables que cumplió 100 años, Oscar Niemeyer”; y que hoy, miércoles, estaría "almorzando con otro de estos indispensables", refiriéndose, por supuesto, a Fidel Castro.
La Orden de Francisco de Miranda, en su Primera Clase (la más alta distinción que otorga Venezuela a un extranjero) se la impuso Chávez a Benedetti en una ceremonia que se celebró en el Paraninfo de la capitalina Universidad de la República.

¡Qué grande, Benedetti! ¡Qué lástima que un genio así, además de imprescindible, sea irrepetible!

martes, diciembre 18, 2007

Acerca de la ficción


Uno a veces pasa demasiado tiempo leyendo o escuchando teorías sesudas acerca de la literatura, del arte de narrar, del papel de la ficción, cuando es mucho más sencillo tener a mano las palabras de un genio como Proust y, en lugar de sólo comprender lo que dice, sentir lo que es la ficción:


"...aquellas tardes estaban más henchidas de sucesos dramáticos que muchas vidas. Eran los sucesos ocurridos en el libro que leía, aunque los personajes a quienes afectaban no eran «reales», como decía Francisca. Pero ningún sentimiento de los que nos causan la alegría o la desgracia de un personaje real llega a nosotros, si no es por intermedio de una imagen de esa alegría o desgracia; la ingeniosidad del primer novelista estribó en comprender que, como en el conjunto de nuestras emociones la imagen es el único elemento esencial, una simplificación que consistiera en suprimir pura y simplemente los personajes reales, significaría una decisiva perfección. Un ser real, por profundamente que simpaticemos con él, lo percibimos en gran parte por medio de nuestros sentidos, es decir, sigue opaco para nosotros y ofrece un peso muerto que nuestra sensibilidad no es capaz de levantar. Si le sucede una desgracia, no podremos sentirla más que en una parte mínima de la noción total que de sí tenga. La idea feliz del novelista es sustituir esas partes impenetrables para el alma por una cantidad equivalente de partes inmateriales, es decir, asimilables para nuestro espíritu. Desde ese momento poco nos importa que se nos aparezcan como verdaderos los actos y emociones de esos seres de nuevo género, porque ya las hemos hecho nuestras, en nosotros se producen, y ellas sojuzgan, mientras vamos volviendo febrilmente las páginas del libro, la rapidez de nuestra respiración y la intensidad de nuestras miradas. Y una vez que el novelista nos ha puesto en ese estado, en el cual, como en todos los estados puramente interiores, toda emoción se decuplica, y en el que su libro vendrá a inquietarnos como nos inquieta un sueño, pero un sueño más claro que los que tenemos dormidos, y que nos durará más en el recuerdo, entonces desencadena en nuestro seno, por una hora, todas las dichas y desventuras posibles, de esas que en la vida tardaríamos muchos años en conocer unas cuantas, y las más intensas de las cuales se nos escaparían, porque la lentitud con que se producen nos impide percibirlas (así cambia nuestro corazón en la vida, y este es el más amargo de los dolores; pero un dolor que sólo sentimos en la lectura e imaginativamente; porque en la realidad se nos va mutando el corazón lo mismo que se producen ciertos fenómenos de la naturaleza, es decir, con tal lentitud, que aunque podamos darnos cuenta de cada uno de sus distintos estados sucesivos, en cambio se nos escapa la sensación misma de la mudanza)."


(Marcel Proust. En busca del tiempo perdido. 1. Por el camino de Swan)

lunes, diciembre 10, 2007

Resumen de 2007 (a lo “Monterroso”)


1 de enero de 2008. 11:27 A.M:


Cuando se despertó de la borrachera, el capitalismo todavía estaba allí...



viernes, diciembre 07, 2007

Linterna Mágica. Retrospectiva Ingmar Bergman

Pido disculpas por esta breve ausencia; pero un asunto personal ha requerido toda mi atención en las últimas semanas. Ya está todo en orden, por suerte. El caos vuelve a ser manejable.

En otro orden de cosas, quiero recomendar algo:
A estas alturas del año, en la época de los almanaques ya caducos, las agendas “culturales” llenitas de papánoeles y demás demostraciones de sacrosantismo comercial, cuando uno llega a creer que es mejor resignarse a ver desde lejos el espectáculo de esta enfermedad colectiva y dejar quizá que pase la cuarentena antes de formar parte de nada, me sorprendo al encontrar un ciclo que, a decir verdad, estaba esperando que apareciera desde hace unos meses. Se trata de un ciclo sobre Ingmar Bergman en el Círculo de Bellas Artes.
Los detalles se pueden encontrar en la página del CBA.
Creo que es una buena forma de desintoxicarse de lo que queda de año.

viernes, noviembre 16, 2007

Felicidades, Saramago


No quiero dejar pasar la ocasión de felicitar a este gran hombre en su 85 cumpleaños, un escritor cuyo compromiso le hace aún más noble y respetado cada día.

De un simple vistazo a la humanidad se puede ver que el mundo, para nuestra desgracia, tiene muy pocos "Saramagos", demasiado pocos.

lunes, noviembre 12, 2007

jueves, noviembre 08, 2007

¿Gente pobre?

Hoy me permito colocar un texto publicado en otros medios, para dar lugar a la reflexión sobre una de las cuestiones clave en la realidad de Cuba ¿Dónde está su pobreza?




La BBC busca la pobreza en Cuba
"No nos consideramos gente pobre"





Fernando Ravsberg
BBC

En Cuba una gran parte de la población sufre limitaciones económicas y escasez de muchos de los productos de la canasta básica, a causa de salarios tan bajos que no llegan a fin de mes.

El propio Raúl Castro reconoció el pasado 26 de julio que el salario, entre US$10 y US$20 al mes, es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la población
Sin embargo, es verdaderamente difícil encontrar casos de extrema pobreza. Rara vez he visto vagabundos y nunca me topé con niños de la calle, como los que abundan en otros países latinoamericanos.
Lea también la introducción: "Pobres, ¿los mismos de ayer?"
La salud pública, la educación, la seguridad social, la luz eléctrica y el agua potable son servicios que están al alcance de cualquier ciudadano cubano, incluso los más desfavorecidos económicamente.
Por esa razón, la pobreza en el país debe ser medida por otros parámetros, según nos explica el economista Omar Everleny, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana.

"El parámetro fundamental es el nivel de ingreso, cuánto gana, esa es la pregunta, no a qué tienes acceso. En América Latina el pobre no tiene acceso a nada, en el caso de Cuba hay un sistema de seguridad social de alcance nacional", nos explica.

Red de seguridad
El secreto cubano es una red de seguridad social con el mismo concepto de algunos países europeos, en el sentido de que incluye a todos los ciudadanos independientemente de si han aportado o no al Estado.
Esta red cuenta con asistentes sociales a lo largo de todo el país que determinan qué familias necesitan ayuda estatal y cuenta además con instituciones para la protección de los desamparados.
Pudimos comprobar que algunos núcleos considerados de bajos recursos reciben dinero, electrodomésticos o ropa, mientras que a muchos minusválidos sin familia se les asigna una persona para atenderlos en sus casas.
Los que en otros países serían "los niños de la calle", aquellos sin amparo , viven en centros especiales donde reciben comida, ropa, atención médica y educación hasta la mayoría de edad, e incluso más allá si están estudiando en la universidad.

Efectos de la crisis
Durante la crisis de los años 90 se crearon comedores para los jubilados en los que pueden almorzar y cenar por el equivalente a U$3 al mes. Con la medida se aseguró la alimentación básica a uno de los sectores más vulnerables de la población.
Ángela Ferriol, Directora del Instituto de Investigaciones Económicas de Cuba nos explicó que todo esto es posible porque "a la asistencia y seguridad social, se dedica casi el 22% de los gastos corrientes del Estado".
Para conocer la opinión de los pobres del país visitamos El Fanguito, un barrio marginal compuesto por viviendas hechas de pedazos de madera, latas y cartones, lo más parecido a una favela brasileña o una villa miseria argentina.
Ramona Casel, vecina del Fanguito dijo a la BBC que "aquí se come, se almuerza, se desayuna. Yo no puedo decir que tengo pobreza. Dentro de todas las posibilidades que hay yo no vivo millonaria pero vivo aceptable".
Otro de los vecinos, Eloy Mc Felson nos explicó que pobre es "aquel que no tiene el pan de cada día, el que no tiene un trabajo, el que no tiene asegurado un futuro. Nosotros en este barrio no nos consideramos gente pobre".
Aseguró que él tiene un trabajo, derecho a jubilación y agregó que la pobreza "no solo se determina por el lugar donde vives sino por las condiciones de la sociedad que te rodean".

"Éxito relativo"
Habitacionalmente se trata de un barrio marginal pero lo que le hace diferente es el trabajo del médico de familia que atiende a la comunidad y la asistencia a la escuela de todos los niños sin excepción.
Algunos sectores de la disidencia aceptan que el gobierno cubano ha obtenido logros en el terreno de la lucha contra la extrema pobreza. El economista y opositor Oscar Espinosa Chepe lo confirmó a la BBC.
"Yo considero que ha habido un éxito relativo si lo comparamos con otros países de América Latina al evitar la mendicidad pero esto se ha logrado hasta 1989 con una gran participación de la subvención extranjera", dijo Espinosa Chepe.
Sin embargo, a pesar de que la ayuda soviética cesó en 1990 y el país se empobreció significativamente, el sistema de seguridad social fue capaz de adaptarse para continuar evitando la extrema pobreza.

lunes, noviembre 05, 2007

¿Quién es Carver?

En agosto de 1998, un artículo del New York Times firmado por D.T. Max removió la basura en el mundillo literario. Max afirmaba que el editor de Raymond Carver, Gordon Lish, no sólo había contribuido al estilo lacónico y helador del escritor, como éste mismo había reconocido públicamente, sino que había metido la mano hasta el codo en sus relatos, rescribiendo párrafos, eliminando palabras, modificando finales, etc. El artículo del New York Times estaba bien documentado. Los manuscritos de Carver, incluidas las correcciones de Lish, estaban en la Lilly Library de Bloomington, Indiana.

Hoy la viuda de Carver, la poetisa Tess Gallagher, reabre la polémica en torno al supuesto verdadero estilo del escritor, la prosa auténticamente carveriana, podríamos decir. Próximamente Gallagher sacará a la luz una colección, en versión “original”, con algunos de los relatos que más fama y reconocimiento dieron a quien ha sido considerado el padre del realismo sucio y uno de los narradores estadounidenses más influyentes en su género.

jueves, octubre 25, 2007

Una isla en el zapato

A George W. la autoestima y la popularidad se le andan sedimentando por alguna parte, debe ser. Tras la cacería infructuosa del hombre de Riad –también conocido como Usāma bin Muhammad bin `Awad bin Lādin-, la invasión del territorio más enemigo en ese momento, el goce orgásmico de matar algunos malos, intoxicar la política internacional, impedir la desaceleración del ritmo al que se muere este planeta, ver colgado al demonio familiar –conocido éste como Saddām Husayn Abd al-Maŷīd al-Takrītī -, y un gran número de etcéteras demenciales, ha debido sentir que aún camina como molesto. Un caminar molesto para un europeo, por ejemplo, es bastante llevadero; pero para George W...
Seamos serios, esa no es manera de sentir el orgullo de ser la cabeza del Imperio. Ser cabeza de Imperio de verdad – a lo George W.-, de testa elevada y mirada bovina, implica un caminar sereno, amortiguado, insensible a aquello que los propios pies pisan. Pero George W., pobre, a pesar de sus intentos por disimular la punzada en al andar, pisa “caca de toro” –traducción libre-, y sin saber aún por qué pero se reconoce a sí mismo que aquello no es todo lo placentero que él espera. El diagnóstico: una isla en el zapato. De modo que ahí están todos en la casita de chocolate blanco buscando remedios caseros –léanse los periódicos- contra este mal de George W. Y es que estas islas de cinco puntas no atienden a razones, o eso parece.

Frase de hoy

"Las palabras que prefiere el hombre corriente son las que permiten hablar sin tener que pensar". Dashiell Hammett.